Feb 25 2010
Nueva carta de D. Roberto
Pero que buenas “tablas” tienen estos profes nuestros y que bien escriben.
El comentario que ha mandado D. Roberto se merece una entrada propia, así que aquí os la dejo:
Querido@ s alumn@s tod@s:
Dicen que no es bien nacido el que no es agradecido y yo aquí ahora quiero levantar el sombrero en señal de agradecimiento. En primer lugar a los que hicieron posible la reunión,Carlos , Nicandro, Toni, Mª Jesús, Paco Ponte, Luis, … a los que asististéis, a los que por diferentes motivos no pudisteis venir e incluso a los ausentes por el motivo que fuera. Es muy complicado aunar ilusiones y llegar a poner en práctica un proyecto y una ilusión común. Me imagino esa incertidumbre por si la reunión llegaría a buen término, si las plazas reservadas en el restaurante se llenarían o si sería una especie de reunión de amiguetes nostálgicos…
Nos habéis llegado al corazón, habéis tocado la fibra sensible y los recuerdos más alejados han vuelto a resurgir.
El trabajo que hacemos los maestros es con personitas que se van formando en nuestras escuelas, les vamos descubriendo el mundo y somos partícipes de su desarrollo, descubrimiento del mundo y su maduración como personas. La satisfacción por nuestro trabajo viene por esos pequeños momentos en los que cuando explicamos o hacemos ejercicios, vemos los ojitos de ilusión que ponéis y la alegría que demostráis cuando vais respondiendo a los estímulos que surgen en la clase. Aprendemos de tod@s vosotr@s y nos sirve para mantener la ilusión de la enseñanza, que no sólo es instrucción sino también educación. Algun@s nos habréis oído decir alguna vez que en nuestras clases la instrucción tiene una importancia relativa ya que nunca paramos de aprender aunque no estemos en la escuela. En este mundo moderno tenemos que estar aprendiendo contínuamente, tenemos a nuestra disposición infinidad de estímulos que nos favorecen; pero la educación hay que ir aprendiéndola desde la más tierna infancia, y en ese aspecto siempre os hemos ido enseñando con nuestro ejemplo de trabajo, de responsabilidad, de respeto con los direrentes, de ir afrontando el día a día con ilusión, sin esperar nada a cambio.
Ahora al ver vuestra reacción con nosotros, recordar infinidad de anécdotas junt@s, recorrer las antiguas aulas, pasillos y patios, tantas vivencias junt@s y tanto tiempo compartido, la verdad es que es muy de agradecer.
No quiero despedirme sin insistiros que no dejéis de reuniros, de continuar en la amistad basada en los recuerdos infantiles y en transmitir a vuestros hijos e hijas la satisfacción que se puede obtener en el buen trato y en la convivencia con las personas queridas.
Otra última cosa y ya termino con esta pequeña reflexión (después de releerla me parece algo pesada, perdonad por ello).En nuestra época del colegio teníamos a nuestra disposición pocos medios técnicos para los recuerdos. Id poniendo en red todas las fotografías que nos hicimos el viernes y así podremos revivir los momentos pasados.
¡¡¡Un abrazo para tod@s de vuesto maestro y hasta la vista!!!
Roberto Ferri






